🐬 El sello pedagógico “Aprendizaje a través del juego” define nuestra identidad educativa reconociendo el juego como la estrategia educativa central y natural, mediante la cuál niños y niñas comprenden el mundo, se relacionan con otros y contribuyen aprendizajes significativos.
🐬 Este sello promueve prácticas educativas que valoran la exploración, creatividad y participación activa de los párvulos respetando sus intereses, ritmos y necesidades individuales.
🐬 A través del juego se fortalecen habilidades cognitivas, sociales, emocionales y motrices, así como valores fundamentales como el respeto, colaboración, autonomía y convivencia.
🐬 El aprendizaje a través del juego orienta la planificación pedagógica, la organización de ambiente educativo y el rol del equipo pedagógico quienes actúan como mediadoras del proceso de enseñanza – aprendizaje de los párvulos, quienes en su rol protagónico favorecen y potencian su desarrollo desde sus ritmos, necesidades e intereses.
Buscamos garantizar en todo momento la integridad física, psicológica, moral y espiritual del niño y la niña, así como el respeto de su dignidad humana.
Cada niño y niña es una persona esencialmente indivisible, por lo que enfrenta todo aprendizaje en forma integral, participando con todo su ser en cada experiencia.
Cada niño y niña independientemente de la etapa de vida y nivel de desarrollo en que se encuentre, es un ser único con características, necesidades, intereses y fortalezas que se deben conocer, respetar y considerar efectivamente en toda situación de aprendizaje.
Potenciamos las interacciones y experiencias de las que participan niños y niñas, disponiendo de ambientes enriquecidos y lúdicos, que activen su creatividad y favorezcan su expresión.
La interacción positiva de la niña y el niño con pares y adultos permite la integración y la vinculación afectiva y actúa como fuente de aprendizaje e inicio de su contribución social.
El niño y la niña construyen significativamente sus aprendizajes, cuando estos se conectan con sus conocimientos y experiencias previas, responden a sus intereses y tienen algún tipo de sentido para ellos y ellas.
Cuando el niño y la niña participan de ambientes enriquecidos para el aprendizaje, desarrolla progresivamente un sentimiento de confianza en sus propias fortalezas y talentos para afrontar mayores y nuevos desafíos